jueves, 29 de septiembre de 2016

Síndrome de Estocolmo: amigo de mi secuestrador

Hoy hablamos sobre el Síndrome de Estocolmo. Como comentamos en el artículo "Los diez peores trastornos mentales", el Síndrome de Estocolmo es un trastorno que afecta a algunas personas que han sido víctimas de un secuestro y pueden desarrollar algún tipo de sentimiento positivo hacia sus captores.

¿Qué es el Síndrome de Estocolmo?

El término hace referencia al robo de un banco que se produjo en Estocolmo, Suecia, en Agosto de 1973. El ladrón secuestró a 4 personas (tres mujeres y un hombre) durante 131 horas. Cuando los secuestrados fueron liberados, habían establecido lazos emocionales con el secuestrador. Como simpatizaban con éste, explicaron a los reporteros que veían a la policía como los enemigos y sentían sentimientos positivos hacia el criminal.
El síndrome fue mencionado por primera vez por Nils Bejerot, un profesor de medicina que se especializó en investigación sobre adicciones y trabajó como psiquiatra para la policía sueca en el caso del robo en el banco.

Los expertos no se ponen de acuerdo

El Síndrome de Estocolmo es considerado un mecanismo de defensa, una reacción que nuestro cuerpo manifiesta ante una situación traumática que sucedió, y los expertos no están completamente de acuerdo en los factores que hacen más vulnerable a una persona a la hora de sufrir el este síndrome. Son dos las causas de este desacuerdo. Primero, que no sería ético probar las teorías sobre este síndrome mediante la experimentación. Los datos que se han obtenido hasta el momento por parte de las víctimas difieren considerablemente. 
La segunda causa hace referencia a qué relación tiene este síndrome con otros tipo de relaciones abusivas. Muchos investigadores piensan que el Síndrome de Estocolmo ayuda a explicar algunas conductas de los supervivientes de los campos de concentración de la II Guerra Mundial, las reacciones de los miembros de las sectas, la permisividad de las mujeres maltratadas y los abusos psíquicos o emocionales a niños.
Javier Urra, doctor en Psicología y Enfermería, explica en el diario ABC: “Lo que sorprende es que la persona secuestrada parece ponerse de parte del secuestrador y no de los rescatadores, que le darán la libertad. Posiblemente ocurre porque su captor ha estado muy próximo y no le ha matado, aunque podía haberlo hecho, le ha dado de comer y le ha hecho un lavado de cerebro. El rehén llega a un cierto pacto de no agresión, pero en el fondo, sin saberlo, lo que busca es salvar su vida”
Pese a las discrepancias que existen entre los expertos, la mayoría coinciden en tres características del Síndrome de Estocolmo:
  • Los secuestrados tienen sentimientos negativos hacia la policía y las autoridades
  • Los secuestrados tienen sentimientos positivos hacia el captor
  • El captor desarrolla sentimientos positivos hacia los secuestrados

¿Quién desarrolla el Síndrome de Estocolmo?

El Síndrome de Estocolmo no afecta a todos los rehenes o secuestrados. De hecho, un estudio del FBI que realizó a 4.700 víctimas de secuestros concluyó que el 27% de los secuestrados desarrollaron este trastorno. Después, el FBI realizó entrevistas a empleados de vuelo de varias aerolíneas que habían sido tomados como rehenes en diferentes secuestros. Los datos revelaron que son tres los factores necesarios para desarrollar este síndrome:
  • El secuestro dura varios días o periodos más largos (semanas, meses)
  • Los secuestradores siguen en contacto con los secuestrados, es decir, no los aíslan en una habitación separada
  • Los captores son amables con los rehenes o los secuestrados y no les hacen daño

viernes, 23 de septiembre de 2016

 Trastorno Antisocial de la Personalidad


¿Qué es un psicópata? En su obra “Las personalidades antisociales” (1994), David Lykken explora las personalidades psicopáticas y sociopáticas, los diferentes subtipos que existen de las mismas y el papel que juegan los factores personales y de socialización que intervienen en la génesis de la violencia de los niños que desde bien pequeños apuntan a convertirse en delincuentes. 
A lo largo de esta obra se hace patente lo que para él es uno de los componentes más decisivos en el futuro de un niño con mayor probabilidad de desarrollar un estilo depersonalidad antisocial: los padres.

La mente del Psicópata: graves dificultades para socializar

Las personas afectadas por este trastorno no han desarrollado una conciencia ni hábitos de respeto por las leyes y normas que disuaden al resto de cometer actos antisociales, debido a peculiaridades inherentes que les dificultan o imposibilitan la socialización. Se caracterizan por tener rasgos innatos de carácter que les incapacitan total o parcialmente para socializar, o por periodos intermitentes de socialización y conducta antisocial.
Existen tres componentes de la socialización:

1. Escrupulosidad

Es la tendencia natural a evitar la conducta delictiva. Suele ser consecuencia del temor al castigo, tanto el que comporta un rechazo social del delito en sí, como el auto-infligido por la culpa y el remordimiento sentidos a posteriori. 
Ello no quiere decir que la tentación a delinquir sea continua, ya que las conductas prosociales se han convertido en un hábito que aleja a la mayoría de los miembros de la sociedad de aquellas más reprobables. Este hábito no se consolida hasta la edad adulta, por eso hacia el final de la adolescencia el índice de criminalidad alcanza su mayor nivel. Este componente es resultado de la actividad parental y de las características de cada uno.

2. Prosocialidad

Predisposición general hacia la conducta prosocial. Se va desarrollando gracias a los vínculos de afecto y empatía con las personas con las que nos relacionamos, lo que provoca que queramos gozar de los beneficios de este tipo de lazos y una voluntad genuina a comportarnos de la misma manera.

3. Aceptación de la responsabilidad adulta

Se refiere la motivación para participar de la vida en sociedad y la asimilación de la ética del trabajo, así como la aceptación de los valores de esfuerzo y superación personal como medio para lograr los objetivos personales.
No obstante, no hay que perder de vista que existen personas bien socializadas que en determinadas circunstancias cometerán delitos, mientras que otras, aunque no sean delincuentes, son holgazanas o de malvado carácter y se les puede considerar malos ciudadanos.


CLASES DE ENFERMEDADES MENTALESa

Vamos hablar de alguna de las enfermedades, algunas conocidas y otras no tanto:

1. Trastorno Antisocial de la Personalidad


2. Síndrome de Estocolmo



3. Síndrome de Lima



4. Trastorno Obsesivo Compulsivo


5. Dislexia


6. Mutismo Selectivo


7. Esquizofrenia


8. Trastorno de Identidad Disociativo


9. Autolesión / suicidio


10. Síndrome de Cotard

ENFERMEDADES MENTALES

BIENVENIDOS

Las enfermedades mentales abarcan una amplia variedad de trastornos, cada uno de ellos con características distintas. En líneas generales, se manifiestan como alteraciones en los procesos del razonamiento, el comportamiento, la facultad de reconocer la realidad, las emociones o las relaciones con los demás, consideradas como anormales con respecto al grupo social de referencia del cual proviene el individuo. No tienen una única causa, sino que son el resultado de una compleja interacción entre factores biológicos, sociales y psicológicos, y con frecuencia es posible identificar y tratar una causa orgánica subyacente.


Dependiendo del concepto de enfermedad que se utilice, algunos autores consideran más adecuado utilizar en el campo de lasalud mental el término trastorno mental (que es el que utilizan los dos sistemas clasificatorios de la psicopatología más importantes en la actualidad: la CIE-10 de la Organización Mundial de la Salud y el DSM-IV-TR de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría), sobre todo en aquellos casos en los que la etiología biológica no está claramente demostrada. Además, el término enfermedad mental puede asociarse a estigmatización social. Por estas razones, este término está en desuso y se usan más trastorno mental o psicopatología.